Negociaciones en la intemperie. Agendas y políticas de investigación. Entre-texto.

Negociar una investigación supone casi quedar 2 ó 3 veces de media con la gente antes de generar algún taller o espacio de aprendizaje. No es algo fácil. En muchos casos los elementos de mediación son varios. Lo más útil es conocer un agente afín dentro del colectivo y el espacio. Este agente clave supone que tienes ganada la puerta de entrada, o al menos eso me suponía yo. Otra forma de hacerlo es por medio de contactos personales, hasta que por la suma de constelaciones, afectivas, alguien te conecta con otra persona que conoce a otra persona, que ha estado en ….En este caso la entrada resulta más blanda o fácil. Has tenido una intermediación con otras personas, que te introducen , o hacen de celestina (por cierto esta mujer era una bruja, según Silvia Federichi). Finalmente existe el recurso de la mediación oficial de la famosa carta de presentación. donde se explica de forma breve y concisa el trabajo. Uno ha de pensar que la gente que abre el e-mail no tendrá más de 10 minutos par dedicar a surfear o investigar esos maravillosos recursos o webs que “demuestran” el propósito de la investigación y sus buenas intenciones.

Cuando uno presenta su investigación, sobre todo después de estar un mes haciéndolo constantemente, por un lado afina el discurso y el tono. No obstante, por otro lado, se espera de algún modo que la reacción o respuesta sea ya la habitual: es decir en positivo o con curiosidad. En numerosas ocasiones en mi estancia he tenido que relatar este proceso a un colectivo, asamblea o espacio de gestión. He obtenido reacciones de todo tipo, cuestionamientos y debates muy interesantes..Lo interesante es que estos colectivos ya no son un objeto de investigación, ni son menos cultos o versados en temas de políticas o investigación. Más bien todo lo contrario. Son sujetos y cuerpos políticos articulados, con lenguajes y experiencias muy consolidados. Por lo tanto como capacidad de negociar o de rechazar tu investigación. Por muy buena, ética y blanda, que uno crea que es su propuesta.

Escena de de negociación a la intemperie (Relato de ficción- realidad construido a partir de mis breves notas de campo y memoria de este espacio).

Llego de nuevo tarde a la asamblea .Una de las personas que ha militado en el proyecto , y que ha sido mi intermediadora, hoy no ha podido venir. La otra persona con la que quedamos para que lo propusiera en asamblea está presente. Suerte que lleva mucho tiempo y en las reuniones previas mostró una actitud muy abierta y propositiva. Hay unas 20 -25 personas, pero a medida que se trabajan los puntos del día, llego en el 7 y el mío es el 10. Van quedándose sillas vacías.Menos mal que ya pedí que me pusieran en el ultimo punto. Cuando me toca presento la investigación: qué pretende y qué está trabajando (otra vez la venta de producto y la seducción…). Lo hago muy corto, demasiado. Y hablo rápido, muy rápido. No quiero alargar más esta reunión porque son casi las 9 de la noche y calculo que llevan ya casi dos horas de asamblea.

Explico que hay una carta de presentación. Si quieren se la envío para que lo incluyan en el acta, ya que a la persona que hace de secretaria no le da tiempo a tomar notas de todo lo que bombardeo ( pronuncia!! , me dice siempre mi compañera). Explico también que el hecho de presentarlo a la asamblea, y no tanto a comisiones de trabajo es para trabar con lo común y colectivo de todo el espacio. Que el propósito del taller es precisamente evitar economías de investigación que no revierten en el espacio, es decir que no dejan nada. Espero que después de esta presentación breve podamos configurar el grupo de trabajo. Creo que he sido bastante claro, y conciso….

Empieza el turno de preguntas:

– “¿Y quién subvenciona o paga esta investigación?”

Intento aclarar este proceso: “Es el Reina Sofía. Subrayo que pretendo trabajar todo de forma transparente, lo más posible claro, y que la info y el mapa resultante del trabajo estaría todo online y bajo licencias creative commons”.

A partir de aquí se abre un proceso de discusión muy interesante. Para mi es incómodo en cierta manera. Claro es la primera vez que experimento dudas sobre mi trabajo de forma tan abierta en un espacio que no es el mío. Se problematiza no tanto la investigación en su método u objeto, sino en su origen y transfondo. Vamos su agenda oculta, expuesta a la luz. Para ellos supongo que también es incómoda esta situación: ¿Por qué viene el Reina Sofía aquí? ¿Qué supone esto? La conversaciones siguen. Más o menos me acuerdo de reflexiones que se vierten al respecto. Es un turno abierto de cuestionamientos y me siento como el foco de atención.

Una persona recuerda que el mismo grupo rechazó una investigación sobre ellos porque estaba subvencionada. Cuestiona que hará el museo con este material, cuando es una institución que no les afecta y que puede cooptar o ponerse la medalla de estar investigando este tipo de trabajo, y que a mi me tocará pagar un peaje. Explico que es cierto, pero que yo no soy un trabajador externo, de hecho soy un investigador en calidad de residente, y que hay un proceso de trabajo de selección y apuesta por este tipo de trabajo sobre educación popular. A la par, defiendo (o al menos así lo recuerdo) que intento usar un blog para subir materiales, poner los mapas y circular la información de forma fresca, o más directa. En este punto me acuerdo teniendo la sensación de defenderme, de estar sometido a un juicio o que yo mismo me pongo a la defensiva. Supongo que es porque nunca me había pasado,y en el fondo no es un lugar seguro o de confianza para mi. Esta situación me incómoda. Me olvido de tomar notas incluso ( me parece muy violento sacar la libreta). Mientras escribo estas líneas, justo al día siguiente, en mi cabeza se cruzan diversas conversaciones, sin saber muy bien el orden de palabras..

Otra persona refrenda esta posición crítica. Además acentúa que no le importa el taller, o el trabajo, que le parece muy interesante, pero que de ninguna manera querría ver publicado este material en un catálogo del Reina Sofía. Que entonces este trabajo no tendría que publicarse. Respeto esa opción y propongo que lleguemos a un acuerdo de cómo hacerlo: que podamos escribir juntos cómo se usará el material producido (es curioso que se nombre específicamente la palabra catálogo, ya que acentúa la sacralidad y distancia del libro de arte y acentúa la resistencia a la Institución Arte).

Otra persona, turnos más tarde, plantea que el grupo también ha recibido ayudas de Educación y otras administraciones públicas. Que en todo caso, tal como ha señalado una compañera antes, es necesario revisar cómo actúa el colectivo y qué supone este tipo de colaboraciones. Que este dilema, al que ya se han enfrentado en varias ocasiones, es un punto del orden del día de la siguiente asamblea. En otro momento de la conversación, señalo que si es necesario , lo piensen y decidan. Que también entiendo que puedan rechazar mi oferta/ propuesta. “Esto también es parte del trabajo de la investigación de mi proceso de aprendizaje” Digo. Y me quedo tan a gusto (hum vaya, pretendo ser abierto pero realmente no sé si queda mas chulesco o seco) .

Otra persona me pregunta por cosas concretas: ¿ Cuántas personas o cuando sería?

Le respondo más o menos: unas 8 o 10 , pero que sean diferentes, con historias diversas, antiguas, nuevas, y con perfiles también, de género o de raza.

La persona con la que hablé , explica que como veía que era una situación de trabajo interesante a modo de taller, introdujo mi propuesta como orden del día. Piensa que se puede generar un taller en junio como oportunidad de trabajo. La asamblea decide que se coordine la persona que estaba con migo y el grupo, con una fecha concreta, y se explicita que esta discusión no tiene que ver tanto conmigo, como con un trabajo interno y discusión sobre estos temas.Después algunos personas me invitan acompañarles y nos tomamos unas cañas y algún bocata en el bar donde siempre termina el colectivo. Y seguimos hablando.

Un día más tarde en una conversación con otra persona de este asunto le comentó que nuca me había visto en la situación de defender al Reina Sofía, y que aunque sé que no tengo por qué hacerlo, en el fondo estoy investigando y les represento de algún modo. Lo que muestra esta situación de negociación en la asamblea es un subtexto sobre el marco institucional desde donde se sitúa el investigador. Esto es algo que está detrás de todo proceso de investigación : sus agendas y sus políticas.

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4 comentarios on “Negociaciones en la intemperie. Agendas y políticas de investigación. Entre-texto.”

  1. No eres el único Javier, con ese tipo de problemáticas y encuentros. Me parece legítimo de cualquier colectivo que plantean todas las dudas que les surjan, y que rechacen la presencia del investigador. Qué más faltaría! Pero no acepto la concepción maniquea de la investigación que se suele manejar en estas situaciones: la idea de que el investigador/a es un individuo que carece de autonomía y está al servicio de la institución que le paga. En ciencias sociales y humanidades no conozco, por el momento, casos de investigadores/as paniaguados al servicio de la universidad o alguna otra institución pública, todo lo contrario, la investigación está guiada por los criterios de quien investiga (para bien y para mal). Tampoco creo que ‘representar’ a la institución que paga tu sueldo sea la manera más adecuado de pensarlo. Yo no he representado al CSIC o a la Universidad de Manchester en ningún momento, y no creo que vaya a hacerlo.

    Quizás lo que tenemos en juego (como investigadores) es replantear nuestras relaciones de investigación en términos distintos y con un lenguaje diferente al de la investigación. Especialmente en investigaciones cualitativas y mediante metodologías como la etnografía, la investigación acción o técnicas como la observación participante donde ‘la investigación’ es sólo un aspecto de los muchos que configuran las relaciones que se establece. Hay mucho más que eso: participar en la asamblea, organizar un taller, dar la propia opinión, traer otras tradiciones de pensamiento a los lugares y hacer que un relato de esos lugares viaje a otros lugares más. Todo eso forma parte de la relación que un investigador mantiene; y todo eso es algo más que investigación.

    La idea a la que le doy vueltas es la ‘composición’. Allá donde vamos contribuimos a componer situaciones, contextos, lugares… Y cada investigador/a lo hace con su particular sensibilidad, y es una sensibilidad tan valiosa como otras, ni más ni menos. Aunque el investigador tiene una particularidad: hace viajar relatos. Un investigador elabora textos (escritos, visuales, gráficos…) que viajarán por lugares inesperados, así que la pregunta crucial será siempre: ¿queremos hacer viajar el relato de lo que aquí acontece a otros lugares?… una largo debate.

  2. icalzada dice:

    Interesante debate. Debate que ya es largo, entre fieldwork, investigación aplicada y básica…financiación…qué es academia…qué tiene q ser la investigación…Y…como ayer en una conversación con dos PhD Candidates…de 26-27años, chico-chica… ¿puede ser cualquier investigador?¿qué implicaciones tienes investigar? ¿Qué sacrificios? …Tema del día a día. Candente. Si es que, se abre la escotilla, y se toma mira fuera de la capsula, hermética. Salud.

  3. icalzada dice:

    relaciones de investigación en términos distintos y con un lenguaje diferente al de la investigación. Especialmente en investigaciones cualitativas y mediante metodologías como la etnografía, la investigación acción o técnicas como la observación participante donde ‘la investigación’ es sólo un aspecto de los muchos que configuran las relaciones que se establece. Hay mucho más que eso: participar en la asamblea, organizar un taller, dar la propia opinión, traer otras tradiciones de pensamiento a los lugares y hacer que un relato de esos lugares viaje a otros lugares más. Todo eso forma parte de la relación que un investigador mantiene; y todo eso es algo más que investigación.
    Con este párrafo de acuerdo.
    Creo q estoy muy alineado con la manera que el Action Research se puede desarrollar. Pero existen también grandes malos usos de la misma.
    Lo de que el relato viaje a otros lugares lo veo incluso en mi campo de investigación. De todas formas, incorporaría la variable de que ámbito científico hablamos. Creo que hay mucho pseudo científico que dice investigar, y hace consultoría. Lo cual no es lo mismo. Y creo que la investigación necesita también de los practitioners y de consultoría.

    A mi hay otra pregunta que sumaría.
    Qué es y para qué hacemos investigación?
    Quién está dispuesta a pagarla?
    Se busca financiación y luego se investiga?
    Se puede buscar alguna modalidad híbrida?

    Goodnite.

    • Y tanto que es un debate muy interesante y complejo
      pero no me dirás que el action research a veces cae en narrativas heróicas y que en muchas ocasiones no tiene en cuenta relaciones de poder y otras contravoces/ voces disruptivas como señalaba Michele Fine. Quizás esto responda a un afán, a veces desmedido de la práctica por la práctica, sin repensar posiciones y complejidades. Estoy de acuerdo con el tema de composición que señalan antes Adolfo, pero pienso que precisamente esa composición en mi caso atraviesa la misma relación con los colectivos, y a determinado como situarse, que negociar y que emergerá como narrativa, que precisamente puede ser múltiple y heterogéna, mas allá de un mero servicio al campo, en términos muy economicistas. En este sentido el cuestionamiento de que la investigación proceda de una institución surgió en esa situación y es interesante que se cruzará de forma imprevista en la negociación. En cuanto al tema de la escritura y posición del investigador , estoy totalmente de acuerdo con la autonomía de la investigación , cruzada por sus pulsiones. Por supuesto nosotros también somos sujetos con múltiples posiciones, y no meros títeres de las instituciones o universidades, de modo que también negociamos y generamos espacios diferentes. Ahí está la gracia: El ejemplo de Philippe Bourgois en “Searching for respect: Selling crack en el barrio” me parece muy ilustrativo. Tuvo que estar todo el rato explicando que no era ni un policía infiltrado ni un homosexual adicto, sino recuerdo mal.


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