El derecho a la invisiblidad y lo no decible (entre texto)

Ya hace tiempo que el trabajo de muchas etnógrafas, de cierto tipo de producción fílmica y la investigación educativa de algunas feministas han puesto en duda el valor de la voz auténtica, de la experiencia real corporizada en el testimonio. Simultáneamente también han cuestionado  los resultado e impactos de los aparatos discursivos que dan voz.  En todas estas reflexiones, encontramos así estrategias y modos de resistir a la voz como algo único, al tiempo que se narra de forma débil, descentralizada, señalando espacios de incertidumbre o suturas en los textos. Se trata de cuestionar su esencialidad. De suponerla cómo verdad absoluta .De desencializar los relatos o las entrevistas como espacios universales y representaciones justas sobre los hechos o las personas ( podríamos hablar incluso de descolinzar metodlogías/ escrituras). Aproximaciones teóricas y metodológicas no nos faltan en este sentido  a partir de imágenes y términos mu útiles como, entre otros,: el rumoreo como contradiscurso ( gossip), la rizovocalidad, el fuera de marco, el proyectar las sombras, o atender a las voces disruptivas. Todos ellos dan cuenta de posicionamientos políticos que nos recuerda desde la investigación que la política de representación se configura como un elemento clave a la hora de entrevistar y representar a los diversos sujetos. Efectivamente, no se trata de ser naïve, ni condescendiente con cualquier voz. Menos aún de componer narrativas esencialistas a la hora de representar al Otrx. En esta postura refuerza el derecho a la invisibilidad, las estrategias de trabajo que desconstruyen la representación del otro, y los modelos de presentación de lo indecible. Aquello que se genera como subtextos, o entre-textos,es parte del proceso de trabajo colectivo con los grupos, y en ultima estancia la negociación de que se visibiliza, que se queda entre las sombras, que se dice y que queda sin decir, o cómo se negocian y enuncian estar entre las sombras y las luces es parte del proceso de investigación.

Específicamente, esta reflexión también atraviesa parte de nuestras negociaciones y modos de trabajo con los grupos y escenarios con los que estamos intentando generar situaciones de aprendizajes. Entendemos que la parte de trabajo con los diversos colectivos es generar aparatos o dispositivos sobre los escenarios como medios de representación colectiva. Sin embargo este hecho no nos exime de negociar y generar relaciones complejas sobre cómo circular estos materiales. Sobre qué sacar a la luz y cómo enunciar las diversas prácticas. Esta dimensión política del proyecto , pensamos, tendría que estar presente en todas las fases: no se trata tanto de vincularse de modo positivista a los escenarios, o simplemente de devolverles alguna narrativa o representación. El punto clave y necesario sería negociar con los escenarios cómo se representan, en qué grado y modo quieren que circule está información, o de qué modo quieren disponer del material producido. Y en este proceso ,claro está, nosotros negociamos y pactamos estrategias de representación con ellos. Somos uno más. Dicho esto, pensamos que en los sucesivos mapas y narrativas sería interesante contrastar con los diversos grupos las palabras, los modos de enunciación y discursos que salen. Es abrir otro espacio político de investigación al poder negociar cómo y en qué sentido circulan estos objetos. Puede ser que algún colectivo lo quiera de como elemento interno de trabajo. Es probable también que se eliminen partes o se estipule qué decir. Es posible además que quieran permanecer invisibles ciertas partes, en anonimato, indecibles..

Dos situaciones sobre la (in)visibilidad y lo no declibe – que recompongo desde mi memoria fragmentada:- .

Con una persona investigadora y militante sobre temas de urbanismo y movimientos sociales, discutimos durante una comida sobre mi investigación. Le explico el motivo de los mapas, su posible usos, y objetivos. Subrayo el carácter público y abierto de estos materiales. Me replica:a lo mejor estos mapa no deberían de circular libremente. Si alguien quiere ver el mapa que se suba al sitio y lo vea allí”

Una semana más tarde estoy entrevistando a una de las personas de un espacio con el objetivo de tejer la primera arquitectura del mapa, antes de llegar al espacio del taller colectivo. El tiempo vuela en nuestra entrevista, casi una hora registrada de una charla abierta y muy orgánica, donde ella describe conflictos, progresos y dificultades después de casi 7 años de militancia en un espacio. Salimos y me acompaña por la calle. Me pregunta:

– Estaba pensado en la entrevista, en que medida ser más medida o no callarme, pero bueno entendía que servia para hacer el mapa y no era material que vayas a subir a tu blog?

– Si claro, además sería interesante ver qué pasa finalmente con el mapa. Si pensamos que es necesario publicarlo todo. Si a lo mejor es necesario hacer entender que el mapa refleja una posición débil, que se abre a las paradojas de vuestra institución , y que muestra los conflictos también es un aspecto político y de aprendizaje, más allá de simplemente una exposición desencarnada y cruda que sea susceptible de cualquier ataque..

– Es verdad. Seria interesante que resaltarás este punto. Que es interesante ver nuestras debilidades y procesos como oportunidades, no sólo como flaquezas…

Oye también podría ser que el mapa lo pudiéramos ver antes o editar no?

– Si tienes razón … esto debería ser también parte del proceso del taller y que lo decidáis entre todas. Que surge del mapa o cómo se circula….

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Negociaciones en la intemperie. Agendas y políticas de investigación. Entre-texto.

Negociar una investigación supone casi quedar 2 ó 3 veces de media con la gente antes de generar algún taller o espacio de aprendizaje. No es algo fácil. En muchos casos los elementos de mediación son varios. Lo más útil es conocer un agente afín dentro del colectivo y el espacio. Este agente clave supone que tienes ganada la puerta de entrada, o al menos eso me suponía yo. Otra forma de hacerlo es por medio de contactos personales, hasta que por la suma de constelaciones, afectivas, alguien te conecta con otra persona que conoce a otra persona, que ha estado en ….En este caso la entrada resulta más blanda o fácil. Has tenido una intermediación con otras personas, que te introducen , o hacen de celestina (por cierto esta mujer era una bruja, según Silvia Federichi). Finalmente existe el recurso de la mediación oficial de la famosa carta de presentación. donde se explica de forma breve y concisa el trabajo. Uno ha de pensar que la gente que abre el e-mail no tendrá más de 10 minutos par dedicar a surfear o investigar esos maravillosos recursos o webs que “demuestran” el propósito de la investigación y sus buenas intenciones.

Cuando uno presenta su investigación, sobre todo después de estar un mes haciéndolo constantemente, por un lado afina el discurso y el tono. No obstante, por otro lado, se espera de algún modo que la reacción o respuesta sea ya la habitual: es decir en positivo o con curiosidad. En numerosas ocasiones en mi estancia he tenido que relatar este proceso a un colectivo, asamblea o espacio de gestión. He obtenido reacciones de todo tipo, cuestionamientos y debates muy interesantes..Lo interesante es que estos colectivos ya no son un objeto de investigación, ni son menos cultos o versados en temas de políticas o investigación. Más bien todo lo contrario. Son sujetos y cuerpos políticos articulados, con lenguajes y experiencias muy consolidados. Por lo tanto como capacidad de negociar o de rechazar tu investigación. Por muy buena, ética y blanda, que uno crea que es su propuesta.

Escena de de negociación a la intemperie (Relato de ficción- realidad construido a partir de mis breves notas de campo y memoria de este espacio).

Llego de nuevo tarde a la asamblea .Una de las personas que ha militado en el proyecto , y que ha sido mi intermediadora, hoy no ha podido venir. La otra persona con la que quedamos para que lo propusiera en asamblea está presente. Suerte que lleva mucho tiempo y en las reuniones previas mostró una actitud muy abierta y propositiva. Hay unas 20 -25 personas, pero a medida que se trabajan los puntos del día, llego en el 7 y el mío es el 10. Van quedándose sillas vacías.Menos mal que ya pedí que me pusieran en el ultimo punto. Cuando me toca presento la investigación: qué pretende y qué está trabajando (otra vez la venta de producto y la seducción…). Lo hago muy corto, demasiado. Y hablo rápido, muy rápido. No quiero alargar más esta reunión porque son casi las 9 de la noche y calculo que llevan ya casi dos horas de asamblea.

Explico que hay una carta de presentación. Si quieren se la envío para que lo incluyan en el acta, ya que a la persona que hace de secretaria no le da tiempo a tomar notas de todo lo que bombardeo ( pronuncia!! , me dice siempre mi compañera). Explico también que el hecho de presentarlo a la asamblea, y no tanto a comisiones de trabajo es para trabar con lo común y colectivo de todo el espacio. Que el propósito del taller es precisamente evitar economías de investigación que no revierten en el espacio, es decir que no dejan nada. Espero que después de esta presentación breve podamos configurar el grupo de trabajo. Creo que he sido bastante claro, y conciso….

Empieza el turno de preguntas:

– “¿Y quién subvenciona o paga esta investigación?”

Intento aclarar este proceso: “Es el Reina Sofía. Subrayo que pretendo trabajar todo de forma transparente, lo más posible claro, y que la info y el mapa resultante del trabajo estaría todo online y bajo licencias creative commons”.

A partir de aquí se abre un proceso de discusión muy interesante. Para mi es incómodo en cierta manera. Claro es la primera vez que experimento dudas sobre mi trabajo de forma tan abierta en un espacio que no es el mío. Se problematiza no tanto la investigación en su método u objeto, sino en su origen y transfondo. Vamos su agenda oculta, expuesta a la luz. Para ellos supongo que también es incómoda esta situación: ¿Por qué viene el Reina Sofía aquí? ¿Qué supone esto? La conversaciones siguen. Más o menos me acuerdo de reflexiones que se vierten al respecto. Es un turno abierto de cuestionamientos y me siento como el foco de atención.

Una persona recuerda que el mismo grupo rechazó una investigación sobre ellos porque estaba subvencionada. Cuestiona que hará el museo con este material, cuando es una institución que no les afecta y que puede cooptar o ponerse la medalla de estar investigando este tipo de trabajo, y que a mi me tocará pagar un peaje. Explico que es cierto, pero que yo no soy un trabajador externo, de hecho soy un investigador en calidad de residente, y que hay un proceso de trabajo de selección y apuesta por este tipo de trabajo sobre educación popular. A la par, defiendo (o al menos así lo recuerdo) que intento usar un blog para subir materiales, poner los mapas y circular la información de forma fresca, o más directa. En este punto me acuerdo teniendo la sensación de defenderme, de estar sometido a un juicio o que yo mismo me pongo a la defensiva. Supongo que es porque nunca me había pasado,y en el fondo no es un lugar seguro o de confianza para mi. Esta situación me incómoda. Me olvido de tomar notas incluso ( me parece muy violento sacar la libreta). Mientras escribo estas líneas, justo al día siguiente, en mi cabeza se cruzan diversas conversaciones, sin saber muy bien el orden de palabras..

Otra persona refrenda esta posición crítica. Además acentúa que no le importa el taller, o el trabajo, que le parece muy interesante, pero que de ninguna manera querría ver publicado este material en un catálogo del Reina Sofía. Que entonces este trabajo no tendría que publicarse. Respeto esa opción y propongo que lleguemos a un acuerdo de cómo hacerlo: que podamos escribir juntos cómo se usará el material producido (es curioso que se nombre específicamente la palabra catálogo, ya que acentúa la sacralidad y distancia del libro de arte y acentúa la resistencia a la Institución Arte).

Otra persona, turnos más tarde, plantea que el grupo también ha recibido ayudas de Educación y otras administraciones públicas. Que en todo caso, tal como ha señalado una compañera antes, es necesario revisar cómo actúa el colectivo y qué supone este tipo de colaboraciones. Que este dilema, al que ya se han enfrentado en varias ocasiones, es un punto del orden del día de la siguiente asamblea. En otro momento de la conversación, señalo que si es necesario , lo piensen y decidan. Que también entiendo que puedan rechazar mi oferta/ propuesta. “Esto también es parte del trabajo de la investigación de mi proceso de aprendizaje” Digo. Y me quedo tan a gusto (hum vaya, pretendo ser abierto pero realmente no sé si queda mas chulesco o seco) .

Otra persona me pregunta por cosas concretas: ¿ Cuántas personas o cuando sería?

Le respondo más o menos: unas 8 o 10 , pero que sean diferentes, con historias diversas, antiguas, nuevas, y con perfiles también, de género o de raza.

La persona con la que hablé , explica que como veía que era una situación de trabajo interesante a modo de taller, introdujo mi propuesta como orden del día. Piensa que se puede generar un taller en junio como oportunidad de trabajo. La asamblea decide que se coordine la persona que estaba con migo y el grupo, con una fecha concreta, y se explicita que esta discusión no tiene que ver tanto conmigo, como con un trabajo interno y discusión sobre estos temas.Después algunos personas me invitan acompañarles y nos tomamos unas cañas y algún bocata en el bar donde siempre termina el colectivo. Y seguimos hablando.

Un día más tarde en una conversación con otra persona de este asunto le comentó que nuca me había visto en la situación de defender al Reina Sofía, y que aunque sé que no tengo por qué hacerlo, en el fondo estoy investigando y les represento de algún modo. Lo que muestra esta situación de negociación en la asamblea es un subtexto sobre el marco institucional desde donde se sitúa el investigador. Esto es algo que está detrás de todo proceso de investigación : sus agendas y sus políticas.


Exposiciones significativas: asamblea, asamblea … (entre-texto)

Durante dos semanas creo que he asistido al menos a unas cuantas asambleas: como unas 4 ó 5. Algunas ha sido espacios de visita, para ver cómo se gestionaba el trabajo. Otras, las pocas, han sido de presentación de mi propuesta. Ya se sabe: el mejor espacio de presentación es la asamblea. Me acuerdo cuando se intentaba hacer asambleas en un espacio de jóvenes donde trabajé dos años: era casi imposible. Se escaqueaban. Simplemente era muy aburrido. Ahora pienso en las veces que suelo ir a ciertas asambleas de espacios donde estoy implicado. Estar en la asamblea es exponerse. Es hacerse cuerpo en un espacio de turnos, de argumentación , retórica en público del buen hablar, y mejor convencer, de habla racional, de discusión incluso eterna: donde el tiempo se puede alargar eternamente… Donde el razonamiento dialogado marca los tiempos. Hace años un compañero me dijo que en este centro social que acababan de poner en marcha no había asamblea general: se generaba autonomía por espacios y grupos. Qué bueno !!, pensé. Después del 15 M,  la asamblea y la estructura está tan jerarquizada en este espacio, su manera, que creo que no queda prácticamente nadie del equipo motor. Mi amigo hace tiempo que no está.

En los casos que he intentado contactar con grupos o espacios donde no había contacto previo, a veces me mandan a la asamblea. Pregunto , supongo porque quiero escapar inconscientemente de este espacio, si puedo quedar con alguien en concreto. Realmente es más por tomar un café y hablar. Iniciar una pequeña conversación . Me parece incluso agresivo asistir a una asamblea si no conozco a nadie. Mi intención es tener una conversación liviana. Una toma de contacto.

 Intercambio de emails con una iniciativa colectiva ( ficcionados sobre un diálogo original)

De: ***
Para: Javier Rodrigo <
javier_463@yahoo.es>
Enviado: Lunes 8 de abril de 2013 13:17
Asunto: Re: saludos y contacto

(pásate este domingo 14 por la asamblea de política y pregunta por la persona
que gestiona el correo. Un saludo!

De: Javier Rodrigo <javier_463@yahoo.es>
Para: ****
Enviado: Lunes 8 de abril de 2013 13:44
Asunto: Re: saludos y contacto

ok , me podéis decir alguna fecha/ día en concreto y persona/s con la que conectar y poder hablar?
Perdonad si resulta “muy germánico”, pero  me sería mucho más fácil que subir y andar preguntando, robando tiempo y viendo con quién hablo – lo se por experiencia propia de otros proyectos donde milito y nos pasa lo
mismo… : )-
No me importaría acercarme a una asamblea, pero creo que por ahora simplemente una primera toma de contacto y visita estaría muy bien para conoceros/nos.

saludos y gracias por la respuesta

De: ***
Para: Javier Rodrigo <javier_463@yahoo.es>
Enviado: Lunes 8 de abril de 2013 13:33
Asunto: Re: saludos y contacto
Si no acércate por alguna asamblea ( martes o domingo ) cualquier
semana y seguro que engachas a alguien
Un saludo

De: Javier Rodrigo <javier_463@yahoo.es>
Para: ***
Enviado: Lunes 8 de abril de 2013 14:33
Asunto: Re: saludos y contacto

OK miremos otro día,
perdonad pero este finde hasta el lunes estoy fuera con actividades domésticas que me toca hacer
gracias por la respuesta : )


Agendas movedizas. O el tetris de los tiempos (entre-texto)

Después de cambiar tantas veces una cita, e ir retrasándola, a uno no le quedan fuerzas para seguir negociando nuevos días. Quizás este esfuerzo de quedar o mover a estas personas en el fondo sea una muestra palpable de cómo en muchas ocasiones los ritmos de las instituciones y proyectos de base generan ya una distancia e incompatibilidad con ciertas iniciativas. Dicho de otro modo: no todo tiene que fluir ni articularse perfectamente. La negociación de tiempos, contactos y agendas se identifica en gestiones a tiempo “real” como dice una amiga , o una suerte de pedagogía “a contrapelo” (como dice la educadora Ira Shor,). Dejamos este ejemplo de encaje continuo de tiempos, que en el fondo marcan esa distancia insalvable y continua en que consiste la investigación de campo.

Escena 1

En la reunión del miércoles día 10 de Abril , en la mesa, me suena el móvil. Como es un teléfono que no conozco de madriles, lo cojo. Juan la persona de la radio comunitaria me explica que no podremos quedar mañana. Se le olvidó comprobar su agenda y precisamente de 9 a 11 tiene un taller con escuelas. Le comento la posibilidad de vernos de 11.30 a 13.00, ya que luego tengo una reunión por el centro (ellos están por el norte de madriles, y como siempre seguramente tardaré de nuevo en bajar al centro más de 40 minutos en metro, pero asumo ya este desencaje continuo de tiempos en la metrópoli).

Me contesta que lo ve complicado ( cito de memoria)

– “ Ya sabes, es un taller en escuelas. Uno sabe cuando entra pero no cuando sale. Preferiría quedar otro día”

– “Ya me conozco esto” le contesto.

– “ Mira , ¿ Qué te parece la próxima semana, el martes?”

– “ Bueno no tengo mi agenda aquí, pero te envío un email y te digo” ( vuelvo el martes por la mañana, hay asuntos domésticos y me apetece estar con mi pareja en BCN ese finde)

– “ OK”

Le pido a la persona que me de cinco minutos. Abro el ordenador. Compro el billete de vuelta. Escribo a Juan. “.. podría el Martes a partir de las 11.30..” Ok,me contesta.

. sigo con la reunión. Tengo suerte, pienso. En el fondo sólo me ha costado dos semanas poder subir a esta radio una vez me dieron el contacto. La política de investigación a veces es tan complejo y concreto como cuadrar agendas y componer un tetris, entre lo personal, o lo político, los tiempos, y las múltiples dimensiones que nos cruzan. Menos mal que tengo confianza con las personas de la reunión.

 


Otros tiempos , primaveras otras ( entre-texto)

Cuando me otorgaron la estancia de investigación, hice cálculos de trabajo, diversas negociaciones domésticas, y me plantee las fechas de mi investigación: marzo y abril. Antes de la primavera y mayo. Suponía que habitar en mayo en madriles, con el 15- M, con todos los diversos cortes, quiebres, recortes y ataques depredadores a lo común, sería convivir con la primavera revolucionaria. Pensando en la sobrecarga de agendas de los grupos que quería contactar, y en cómo compaginar tiempos e intentar insertarme a las sinergias y ritmos de los grupos, pensé que no era muy sostenible y viable venir en mayo. Estar dos meses, plantear pocos escenarios, pero contactar con otra gente era un plan que parecía viable desde la lejanía. Pasar del duro invierno de Madrid (comparado con el de BCN, claro) y plantearme residir en el tránsito a la primavera parecía el plan ideal….


Siempre tarde . O como no salvar las distancias (entre-texto)

Pretender mapear un gigante como Madrid es imposible, y mucho menos con tan poco tiempo. De hecho ya sería muy pretencioso el hecho sólo de pensarlo. un ejemplo está en la gran cantidad de tiempo que se consume en transportes, metro, gestiones de tiempos, y desplazamientos. En dos meses uno traza un humilde pequeño borrador. Cartografiar es imposible, generar constelaciones y contactos es más factible. Más concreto, aunque esto no quita complejidad a la gestión…. 

Para cerrar la reunión de trabajo con el grupo de coordinación salimos a comer fuera de la institución. Parece que realmente es la única forma de desconectar y hablar de todo esto ( y nos metemos a hablar del tema del tiempo, la precariedad, la autoexplotación , la necesidad de cuidarnos…). Volvemos porque necesitamos urgentemente solventar una cita de skype para unas jornadas, de hecho ya llegamos tarde ( son las 16.20 y habíamos quedado a las 16h). A las 18 h he quedado en un barrio del norte de la ciudad, y con el bus es más de 45 minutos. La sesión se alarga , como siempre, bufff. Envío varios mails de disculpas mientras estoy en el autobús que recorre la ciudad hacia el norte. Me doy cuenta de que no tengo el tfno o wahts app de mi contacto.

 Al final llego más de 30 minutos tarde. Menos mal que la persona con la que quedo vive en el barrio y estaba conectada a internet en la cafetería. Ese día invito yo . Es lo menos que podría hacer… (y de nuevo a otra asamblea)


Entre-textos / pedagogías indecibles: tiempos no productivos de la investigación.

Como ya hemos subrayado en otras partes, el hecho de generar un trabajo investigativo de este estilo exige numerosas mediaciones, negociaciones, gestiones y relaciones que no se pueden planificar de antemano. La misma investigación se convierte en un proceso de aprendizaje a contrapelo. Tampoco podemos dejar que se invisibilicen o que escapen estas situaciones como material dentro del proceso mismo de investigación. Son materiales de trabajo que de hecho articulan los modos de relación en una suerte de políticas invisibles, sumergidas o dicho de otro modo “infrapolíticas” (Colectivo Simbiosis cutlural/Situaciones, 2011). Siguiendo la reflexión que desarrolla Nora Sternfeld (2010) en pedagogía crítica, repensar los puntos muertos, lo indecible o no glamouroso, es repensar las tradiciones políticas de la educación y otros modos de negociar los límites institucionales. Esta reflexión llevada al campo de la práctica investigativa es un reto que puede proveer otros marcos sobre las política de investigación. Unos modos de escritura, o una suerte de contranarrativa, mirada periférica, lenguaje menor o ciencia débil, (Lather, 2007, Marrero 2012). Una aproximación que señala otros puntos ciegos , otras sombras, y otras dimensiones comporta reinscribir las lógicas del cuidado, de la contraciencia y de las relaciones invisibles como saberes en juego. Lo no productivo de la investiagación , esos tiempos muertos o entre medias, esas relaciones llenas de materia obscura, de entresombras que emergen como recordatorios de las políticas de investigación y su mediación constante en lo social.De este modo estas narraciones, de algún modo quieren jugar con el fuera de campo (Sánchez de Serdio, 2004) . Este afuera se inserta como fuerza instituyente, es decir como un afuera, que normalmente contemplando como elipsis, distancia y no presencia,se vuelve perturbador y se hace presente. Se cuela, en el relato fílmico, y por que no, en el relato del investigador.

Siguiendo estas premisas de este otro lenguaje, a continuación escribimos otros espacios y relatos sobre la políticas de trabajo.A todos estos espacios los hemos llamado “entre-textos” ya que actúan a modo de viñetas, que dejan leer entre-lineas, entre-medias, entre-espacios, entre personas. Ese entre que retrata las relaciones y posición situada del proceso de trabajo con sus fricciones y dudas. Son pequeñas narraciones donde se sitúan escenarios y agentes que se cuelan en el proceso de campo y en los escenarios. Se cuelan entre los post de contactos y procesos, y otros textos. Estos “entre-textos” proponen intersecciones imprevistas, actúan como intersticios textuales. Ante un proceso de mediación y gestión de la investigación sobre pedagogías, pensamos entrelazar estos relatos con la idea de generar alguna pedagogía sobre lo indecible (o al menos intentarlo) .Hemos decidido mantener el anonimato de las personas, espacios y lugares, por lo que en muchos casos los nombres de las personas o barrios son inventados o cambiados. 

Así en breve , insertaremos estos entre-textos en el proceso…..

Bibliografía

Colectivo Simbiosis Cultural /Colectivo Situaciones(2011)Pura Suerte. Pedagogía mutantes. Territorio, encuentro y tiempo desquiciado. Tinta y Limón/ Barrilete Cósmico. Buenos Aires.Disponible en: http://tintalimon.com.ar/libro/PURA-SUERTE

Marrero, Isaac (2012) “Por una teoría del actor-red menor: perspectivismo y monadología”. En Tirado Serrano, F. & López Gómez, D. (eds.) Teoría del Actor-Red. Más Allá de los Estudios de Ciencia y Tecnología (En prensa) Barcelona: Amentia.

Sánchez de Serdio, Aida (2004)”Fuera de campo. La narrativa visual como paradigma epistemológico en la investigación en ciencias sociales”. Comunicación presentada al I Congreso de Estudios Visuales Madrid, 15 y 16 de febrero de 2004. Link de descarga aquí.

Sternfeld, Nora (2010) “Unglamorous Tasks: What Can EducationLearn from Its Political Traditions?’”, E-flux journal, issue 14, March.